Pequeño bug en el capitulo 22 de Heroes

La escena en cuestiónEncontrabame volviendo a ver el capitulo 22 de Heroes, repasando cada segundo y esperando ansiosamente el gran final de temporada(que se estrenará este lunes por la noche en Canada y estará disponible en la red de redes a eso de las 12 y media) cuando me encontré con el pequeño bug, nada grave, solo que me pareció gracioso el descuido.

Quien tenga el capitulo en su poder, adelantese a la posición 0:28:19 y escuche atentamente un pequeño sonido al cual ya estamos bastantes acostumbrados a esta altura de nuestras vidas. Bueno sí, sin dar vueltas, se escucha un nextel! y dudo mucho que haya sido el de Mohinder :P

Dante

Dante, bajá un cambio, te va a hacer mal tanto laburo” - las palabras de Malena resonaban como un martillo en mi cabeza, lograba ver al medico de reojo preguntándome hacía cuanto que no ponía mi cuerpo en posición horizontal, “mucho” - le respondí. Así fue como me gané dos semanas de reposo pagas y mi jefe que me dijo “no te preocupés man, estos días vas a cobrar doble, quedáte tranquilo en tu casa, descansá“, claro, estaba cagado en las patas, podría hacerles un terrible juicio y llenarme de guita… no soy tan hijo de puta, no por ahora, creo.

Los primeros tres días los pasé en la cama, tranquilo, mimado por Male y jugando con la notebook de vez en cuando, a partir del cuarto día me dediqué a actualizarme un poco con amigos que no veía hace mucho, uno de ellos fue Marcos, que andaba bastante mal por una discusión con Sofía, fuimos a tomar algo por Palermo en un bar que tenía wi-fi, no podíamos estar del todo desconectados. Allí estuvimos varias horas charlando de todo un poco y de a ratos molestábamos a alguien solo para hacernos notar, estamos vivos, enterensé. Esa noche Marcos me propuso laburar con el, yo diseñaba, el le agregaba el cerebro, era buena idea, laburaría donde yo quisiera, en el horario que más cómodo me quede, acepté y brindamos.

El resto de los días los usé para afianzar mi relación con Male, la estuve descuidando demasiado en todo este tiempo y no hubiera sido justo que me la pase solamente con amigos, nos tomamos un fin de semana para ir a Uruguay, volvimos como nuevos.

plaza_francia_2.jpgUna noche fresca me quedé tomando algo en el balcón de casa, con mi frazada y escuchando música tranquila, me encanta la música, me encanta estar acá afuera con esta copa de vino. Todo estaba tranquilo, la gente paseaba sin hacer demasiado quilombo, pocos autos, poco viento. Recordé el día que la conocí a Male, ese día sí que hacía frío, esa noche fuimos con Marcos y Feli a patinar sobre hielo, que tiempos, en el secundario nada importaba, no había responsabilidades, todo era puro placer y una pequeña preocupación sobre lo que vendría al final. Ella estaba con un grupo de amigas intentando patinar, en cuanto entramos la ví y su actitud me había llamado la atención. Me acerqué y conteniendo la respiración para no exhalar vergüenza, me ofrecí para enseñarle a patinar, la típica, pero cuando uno es chico todo vale y hasta a veces quedaba bien.

Después de unas horas, le agarró la mano y ya jugábamos carreras y cuando quisimos darnos cuenta, se habían hecho las cuatro de la madrugada, Feli ya estaba molesta y quería irse, por supuesto Marcos iba a acompañarla, y como Male estaba con sus amigas, decidí que era mi hora para partir también, la saludé y quedamos en encontrarnos otro día, me sentía bien, era la primera vez que entablaba una relación por mis propios medios.

El sábado siguiente nos encontramos cerca del parque Rivadavia, lo estaban remodelando y no era un buen lugar, pero queríamos verde, así que nos fuimos para plaza Francia y nos quedamos sentados en un banquito, riéndonos de todos y disfrutando del tibio Sol de esa tarde, me contó que estaba muy interesada en la psicología, pero que también la volvía loca la música, y que por eso estaba haciendo el cbc para estudiar la carrera de músico terapeuta, yo le conté acerca de mi pasión por el diseño y esa tarde nos besamos.

Dos inocentes niños que nada conocían todavía de la vida y que luego no se volverían a separar, y ahora, cuatro años después, soy tan felíz como el primer día.

El vino hizo efecto, me dormí, Male llegó un rato después y me llamó para ir a la cama, le conté sobre mis pensamientos, que linda noche, y todavía me quedaban tres días antes de volver al trabajo.

Uno menos

Y sí, o pensaban que iban a vivir para siempre? lastima que no estaba pudriéndose en la cárcel, como debería estar el resto(se me viene a la cabeza el jingle de ‘mendez lo hizo’).

En fin, que se mueran todos.

Palermo

La noche me sorprendió a la salida del subte de la estación Scalabrini Ortiz, caminé por esa avenida hasta llegar a Nicaragua, donde doble por Soler, solo para ver la puerta de mi antiguo trabajo, sentí una mezcla de odio reconfortante, ya nunca más iba a tener que sufrir dentro de ese lugar, y ahora, viéndolo desde afuera, comprendo que mi meta es no quedarme quieto, vivir, conocer, explorar, ganar, perder, volver a encontrar. Seguí camino, las vidrieras de Palermo llamaban mi atención, es la primera vez en mi vida que me siento a gusto con lo que llevo puesto, finalmente encontré mi lugar y no hubo necesidad de fingir absolutamente nada, me sentí triunfante, en pocas semanas mi vida va a volver a cambiar, dejar de vivir en el aire para encaminarme en un nuevo rumbo, el fin de un letargo, y mi público, feliz de ver mi progreso. ¿Debería sentirme satisfecho? no lo se, pero así me siento y al mismo tiempo ansioso.

-”¡¿Doscientos ochenta pesos por un pantalón?!, metetelos en el orto” - pensándolo bien, creo que debo llegar al punto de que esa cifra no me importe, paciencia, todavía no llegó esa etapa, pero falta poco, eso espero.

Continué mi camino, “cerveza” - pensé, sí, eso es lo que necesito ahora. Caminé hasta la plaza Cortázar y ahí me instalé, “bar el taller“, no se, ya no me importa, “dame una cerveza… esperá, tengo hambre, traeme también un tostado“. Ya con mi festín servido, me dispuse a hacer lo que mejor sé: pensar. La gente en este barrio es extraña, es como si no notara la presencia de los demás, con sus ropas caras y su expresión de superados. Hipócritas, gente que no vive. Un momento, es así en todos lados.

 

palermo1.jpg

Un tipo pasa con una valija enorme y me pregunta algo, no lo escuché, me saqué los auriculares y me repitió: “¿DVDs?” - “Ah… no, gracias… pará! tenés una pelicula que se llama ‘más bien’?
- “No” - me respondió algo confuso - “pero gracias por preguntarme“. ¿Por que? ¿le habré alegrado la noche por demostrarle que mi intención era comprarle una película ?

Seguí observando, este barrio es tan raro, un tipo con zancos disfrazado de payaso pide monedas en frente mío, una mina frena para darme una tarjeta para ver un show cómico, “venite, entran dos y paga uno“,
-”ups, debo haber olvidado al acompañante, no hay un dos“- mientras hacía que buscaba entre mis bolsillos a mi compañero, no le gustó la broma, se fue puteando por lo bajo.

Por último, pero no menos importante, un flaco estaba vendiendo su libro, Tomás dijo que se llamaba, “Otro Marcos” - pensé, le compré un libro, dos almas solitarias se saludaron. Doscientas palabras, cincuenta comas, una palabra o frase repetida diez veces, una palabra o frase repetida cinco veces, un paréntesis, una pregunta, igual principio que final, un punto. Cada relato de los veintisiete que componen al libro deben llevar ese esquema, me acabo de enterar que existe algo llamado patafísica, gracias Tomás.

¿Y ahora que? el tipo de los zancos me está poniendo nervioso, la zona está todavía algo despoblada para lo que es. La noche me espera una cama que debo compartir con Dante, desde que dejé mi casa vivo con él, hasta que salgan esos putos tramites legales que me permitan alquilar algo. Odio este sistema, para subir hay que convertirse en un hijo de puta, porque sino te empujan hacia abajo.

La cerveza comienza a hacer efecto, es hora de partir, pero no sin antes dar una vuelta. Reconocimiento de terreno, pienso volver muchas veces, acá nadie pregunta por que.

Mientras voy caminando por Honduras, sin haber pasado todavía la plaza, alguien exclama mi nombre, era Dante, estaba con Malena tomando algo. Esa noche necesitaba soledad, pero me vino bien un poco de compañía, nos quedamos riéndonos de la gente un largo rato. Volvimos todos juntos, nos despedimos de Malena, nos fuimos a dormir, antes chequeé los mails, nada. Y apenas son las tres de la mañana, adiós Sábado.

Santuarios

He logrado hilar algo que siento desde que tengo memoria, y es esa susceptibilidad que tiene uno cuando se despierta de un sueño profundo y soñó con algo lindo y lo recuerda.

La primera acción que ejecutamos es la que determina nuestro humor para el resto del día. Normalmente me despierto con ganas de abrazar a alguien, pero, oh, wait, no hay nadie para abrazar aquí y mi almohada que se queja porque la estoy ahogando. La amargura y nostalgia de que alguna vez hubo alguien para abrazar me persiguen durante un rato largo, hasta que veo que mi hermanito mayor está conectado y me envía unas palabras de animo, y allí recuerdo(porque también cuando uno se levanta tiene la memoria apagada y no es a propósito) que hay mucha gente para abrazar, pero están lejos, reconfortante entra por la ventilación y se mete por las puntas de mis pies subiendo a toda marcha.

Pero tampoco es esa personita sin nombre ni identidad, esa persona indicada que no tiene rostro y se aparece una y otra vez en mis sueños dándome un abrazo y diciéndome que me quiere. Y rápidamente se me viene a la mente Freud contándome acerca de los deseos incumplidos, oh si, desesperado grito de soledad.

No alcanzan las palabras para describir lo que se siente el primer abrir y cerrar de ojos después de una siesta larga, sobre todo si fuera del perímetro de la cama hace frío, tibio, sí, y el cuerpo se encuentra suavemente entumecido por el placer que encontró al relajarse y hacer que la mente se pierda en otros mundos, en donde miro hacia arriba y encuentro platillos voladores, y un abrazo Edgar que no tiene nombre.

Y la conocí a Sofía…

Mi trabajo es algo complicado, ni siquiera se como denominarlo, ¿programador?, ¿desarrollador de sistemas?, ¿dios?, se dio la casualidad de que es lo que me gusta hacer desde los siete años y es el mercado que más plata deja hoy en día, la información como poder, no sé si el día de mañana va a seguir gustándome, pero hoy es lo que me da de comer. El ambiente es bastante agradable, el sueldo es relativamente bueno y mis compañeros son amigables, y, como todo trabajo, tiene sus contratiempos, a veces no alcanza la jornada para cubrir las necesidades y debo hacer muchas horas extras, hay gente a la que no le conviene que los proyectos avancen y entonces es cuando me encuentro con grandes obstáculos en el camino, por suerte mi mente es lo suficientemente retorcida como para sostener que la lógica es mi pasión. Mi sillón es cómodo, siempre hay música de fondo(sería todo muy difícil si no fuera así) y la maquina de café lista para llenar mi estomago de ese oro negro.

office.jpgDos semanas seguidas de trabajo sin parar un solo segundo me habían dejado exhausto, ese viernes no veía la hora de salir corriendo a caminar por Florida para tomar el subte, música, sí, mi reproductor estaba repleto de música y ansioso a ser encendido para llenar mi mente de dulces melodías. Las seis, adiós, buen fin de semana, peatonal, gente apurada, me importa un carajo, ya no existo. Estación Belgrano para volver a Bolivar y viajar sentado hasta Mitre, hace mucho que no bajo en plaza de los Virreyes, mi santuario ahora se encontraba en otro lado.

El departamento de Sofía me hace sentir seguro, como si estuviera en casa, debe ser por las tenues luces, o tal vez por los colores oscuros que no llegan a ser apagados. En el comedor hay una larga hilera de fotos encuadradas de París, excelentes ángulos y colores, una mesa de madera, cuadrada y negra, con sus respectivas cuatro sillas, es lo único alto en esa parte de la casa, hay pequeños sillones que no llegan a la rodilla y una mesa ratona de las mismas características. Todo se encuentra armoniosamente colocado, el vivo reflejo de su personalidad.

Esa noche cociné yo, por alguna razón me entraron ganas de incursionar en ese mundo desde que la conozco, quiero que ella se sienta bien a mi lado, y de paso practico para cuando sea mi turno para vivir solo. Ella salió de ducharse y cenamos, me contó que había visitado a Malena en su laburo para sacar unas fotos a sus pacientes, tenía el rollo completo y listo para ser revelado.

Vimos una película de ciencia ficción que hablaba sobre el universo, es un tema que siempre me interesó, las posibilidades son infinitas y mi imaginación es lo suficientemente extensa para imaginar cada una de ellas.

Luego de lavar los platos y tomar un merecido café después de tan larga jornada, hicimos el amor, soy yo mismo, y eso es una de las mejores cosas que me pasó con ella, lejos del mundo, lejos de todo, y apenas van tres meses de conocerla. Nos quedamos charlando sobre la película mientras fumábamos. Me dejó pensando, se preguntaba como sería la concepción de la vida en otros universos, una piedra podría estar viva, cualquier pedazo de algo inerte podría ser vida, un muerto podría estar vivo y un vivo, muerto, las leyes de la física completamente quebradas y pisoteadas. Nos quedamos dormidos.

El universo, vasto, tan enormemente vasto que no alcanzaría toda la vida de una persona para imaginarse ni una milésima de lo inmenso que es. El cielo guarda una incontable cantidad de estrellas, y cada una de ellas es espectadora de distintos planetas, cuanta vida debe haber allí, ¿es que acaso seremos el único planeta que se pregunta por el resto?. Cuatro paredes blancas, yo, y nada más que eso, suspendidos en el vacío, pero, ¿de que está compuesto el vacío si no es por más vacío ? la nada no existe, algo debe haber ahí. Solo con mi soledad grité y lloré, esperando una respuesta, alguien que me salve, nadie escuchó, no tenía sentido seguir allí, debía partir.

Desperté, Sofía, tranquilamente dormida, me inundaba con su majestuosa presencia, ahí lo decidí, me acerqué a su oído y muy suavemente le susurré “te amo“.

Un año

Acabo de darme cuenta que hace tres días se cumplió un año desde que he dado de alta la nueva versión de este web log, y digo nueva versión porque ya venía hace unos años más con la versión 2.0 y 1.0 (que nerd! :P), en fin, en cuanto recupere el archivo del web log que tenía alojado en el servidor de casa, iré tirándolos por acá.

Feliz cumpleaños a mi (weblog)!

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