Antes era puro estudio
Escribir es como respirar, antes de decir nada hay que llenar los pulmones, oxigenar la sangre, tomar impulso y dar el salto. Así como nunca se sabe si la bocanada viene acompañada del hipo, es prácticamente imposible premeditar el inicio, podría terminar en una absoluta catástrofe en donde solo quede un puñado de palabras flotando [...]